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sábado, 26 de febrero de 2011

RACE REVEL AWAY

HOLA GENTE: ¿CÓMO ESTAN?
Aca yo trayendo una nueva historia, esta va hacer mucho mas larga que la anterior y va a tener muchos de todo.Esta historia nace hara unos dos años, tengo bocetos de los personajes por todo lados y escritos a manos por varias parte de mi casa. bueno, aqui les dejo el primer capitulo de la historia.
sipnosis:
resumen: Paris, es la Heredera de una importante familia Inglesa, Lucas es pobre y no le encuentra sentido de la vida. pero, ellos comparten varias cosas el desamor, la traición y el amor por los autos. Se van a conocer y descubrir que el destino es algo que nadie va a poder parar.


Capitulo n° 1:
Dos mundos
                    Domingo  27/02/20xx; 7:45 AM;  Londres, Inglaterra
Paris, estaba completamente desaliñada: su pelo era una maraña, causado por un lado, el largo que sobrepasaba su cintura, lo lacio que era y porque aquella noche se había movido hacia todos lados, por la emoción que tenia; su piyama, que solo constaba de una bombacha con manzanitas rosas y una remera que le combinaban  estaban machadas por la comida que se había tragado, por la angustia  oral. Todo esto se debía que a la noche viajaría a un nuevo país, Argentina,  que solo conocía  por fotos y comentario de su abuela materna, María, le había contado por ser oriunda; pero, esa conmoción no solo se debía a que iría  a un nuevo país, sino que, estaría tres años completamente sola.  Paris, solo tenía quince años, pero ya tenía una meta en su vida, algo que amaba más que a nada y quería terminar su vida haciéndolo, que era, construir autos. Desde niña, solo conoció autos, mecánica, ingenieros de autos, corredores de auto, etcétera. Esta, había nacido en una cuna de oro, resguardad por el apellido “D´Arc Moreau”, ¡que no solo era un apellido, sino también una marca de excelencia!. Constituían, un imperio comercial desde aseguradoras hasta  petroleras, autos y productos de limpieza, manejado por su abuelo Anthony, de sesenta y ocho  años y su tío abuelo Iain de sesenta años. A pesar de eso, Paris era una niña, simple y de buen corazón, prefería miles de veces a los ayudantes de la mansión que a los amigos de la familia; cabe también señalar que su madre, Lucia, era de origen de humilde y que llego a  conocer  a su marido, Frank, por intermedio de su madre, era la constructora e ideóloga que llevo a este a ganar la fórmula 1.
 Paris, era la única mujer de cuatro hermanos, tres mayores: Ralph D´Arc, veinte años estudiante de medicina; Turner D´Arc dieciocho años, también estudiante, pero  de indumentaria industria; John de dieciséis alumno de secundaria; y por último un hermano menor llama Kyle D´Arc de trece años y estudiante. Muy protectores de su única hermana mujer, la mayoría de sus prometidos  fueron barridos por ellos, pero también provocaron que está tenga muchas actitudes masculinas, algo que provocaba el enojo de su abuela paterna, Katherine de cincuenta y nueve años, criada  y cercana a la realeza inglesa. Todas estas cuestiones, hacia que se viera mal que su única nieta mujer valla a estudiar sola a un país lejano, a una escuela pública, pero sobre todo que ella quisiera estudiar mecánica.
El sueño de ser mecánica estuvo presente desde que ella  era muy pequeña, ya que su abuela María, era una prestigiosa creadora de autos de competición, su estudio fueron realizados en la escuela San Germán, que se localizaba en Argentina. Por esa razón Paris, tenía la necesidad de ir hasta allí, si quería superar a las creaciones del equipo de su abuela; y sabia que si se quedaba en Londres, no podía probarse a sí misma lo buena que era con los autos. Al principio, la familia se había negado rotundamente, pero las huelgas de hambre, las malas calificaciones y la rebeldía de está, provocaron que la negación fuera cambiando poco a poco. Aunque, el cambio se dio finalmente, cuando el padrino de Paris, mejor amigo de María, Jonatán Morales, asumiera  la dirección de la Escuela Técnica N° 13: San Germán y la promesa que el velaría por los intereses de su ahijada. 
-          ¡Paris por qué no te llevas el bolso rojo que es mas grade!-  le comenta su madre, mientras que la ayudaba a terminar de empacar sus cosas.
-          No, madre con ese bolso es incomodo, además llegando halla veré como está el clima y comprare cosas nuevas.
-          Ah, tienes razón hija –doblando la ropa de su hija, se larga a llorar, Paris se acerca hasta su madre y la abrasa muy fuerte.
-          No debes preocuparte madre, estaré bien sola.
-          Prométeme que vas a llamar, por cualquier cosa vas a pedir el avión privado, que tendrás en cuenta de no abrir a los extraños…
-          Espera, espera madre son demasiadas cosas…
-          Té eres muy pequeña, solo tienes quince años… piénsalo bien Paris, tan lejos debes ir para cumplir tus sueños.
-          Madre, toda la vida pensé eso. Además, ustedes siempre me encerraron como a un pajarito y siempre busque libertad…
-          Paris, lo hicimos por tu propio bien…
-          Ya lo sé. Sé que creen en  esa tontería…
-          Paris, tú bien sabes que en esta familia  las mujeres no duran más de un mes, si no se mueren en el parto. Tú, eres la primera mujer de la familia que a logrado  vivir. Te parece poco todo eso.
-          No, madre. Pero, no puedo vivir pensado que voy a morir. Tengo quince años y quiero vivir mi vida lo mejor posible.
-          Hay hija, ¿cuándo te hiciste una adulta?…pero, prométeme que no harás locura, que no te juntaras con personas peligrosas y sobre todo no intervengas en cosas que se escaparan de tus  manos.
-          ¡Lo prometo!- exclamo con ironía.
                           


Domingo 13: 00  pm, Claromecó, Argentina.
Lucas, abría sus ojo  lo único que veía era una lámpara colgando del techo, se incorporo  con sus brazos para ver donde estaba; solo se acordaba de que había tomado, subió a la moto con una  mujer mayor y que  le ofreció pasar la noche en su casa. Recostado, sobre la pared, tomo un cigarrillo que estaba  sobre la mesa  y busco en sus pantalones, que estaban tirados al lado de la cama, un encendedor y fumo muy lentamente, encontró su celular y se fijo que eran más de la una de la tarde, al notar eso, su estomago sonó del hambre. Pensaba en los fideos con tuco, que estaría haciendo su hermana y decidió levantarse e ir a su casa. Mientras, se  subía el pantalón y el calzoncillo conjuntamente, la mujer llamada Ámbar entraba a la habitación.
-          Por fin, te levantas Lucas.
-          Perdón Ámbar, es que tenía mucho sueño – dice él mientras que se colocaba la remera-, no quieres quedarte y salimos todo el día.
-          No puedo – dijo fríamente.
-          ¡vamos quédate y juguemos un rato más!- dice ella tocando su pecho y besándolo en el cuello.
-          ¡Aléjate, vamos!- dice él tirando hacia a un lado.
-          Hey, que piensas que eres maldito.
-          Vamos, lo hubieras pensado dos veces antes de haberte acostado conmigo.
-          ¡Eres un hijo de mil puta!- dice ella dándole una bofetada.
-          La próxima elije mejor con quien te acuesta, señora – eso hirió profundamente a la mujer, que lo sacaba a los empujones y manotazos.
-          Adiós, nos  vemos – dice el riéndose.
Lucas, tiene dieciséis años pero aparentaba unos veinte cinco años, ya que medía un metro ochenta y seis, era corpulento,  su cabello era castaño y le llegaba hasta los hombros, era el chico mas deseado dentro de las adolecentes y mujeres mayores. Pero, a él no le gustaba las relaciones amorosas que duraban mucho tiempo, ya que fue traicionado por las mujeres: su primer amor, lo engaño con su mejor amigo y su madre lo había abandonado. Solo  confiaba en dos mujeres: su dos hermanas menores Candela (catorce años) y Camila (once años) Por eso, solo buscaba relaciones temporales y de una sola noche; la mayoría de las veces se acostaba con mujeres casadas y de novio, pero cuando llegaba el verano lo hacía con las turistas que venían a la ciudad.  A pesar de todo esto, Lucas no era tan malo. Su  madre Magdalena, lo había abandonado por un hombre más rico, él solo se encargo de sus hermanas y de la casa. Su  padre Vicente, se la pasaba trabajando y no los podía ver muy seguido. Él, se privo de muchas cosas por sus hermanas, lo principal es ser conductor de autos. El sueño, de Lucas es ser corredor de fórmula 1, tuvo muchas oportunidades en presentarse en casting de marcas pequeñas que necesitaban conductores, pero muchas de ellas fueron dejadas de lado por tener que cuidar de ellas, él no estaba arrepentido, aun así eso le provocaba un enorme complejo y amargura, que lo había convertido en un tiro al aire, repitió primer año de secundario, se la pasaba en juerga y fiestas. Ahora, solo dedicaba a estar con sus tres mejores amigos, que también había repetido de año y que lo seguían como a un dios: Alejandro; Facundo y Matías (todos de dieciséis años), bajos e irresponsables que se  pasaban molestado y peleando o golpeando alguien y que nunca se lo veía haciendo algo productivo, aunque. También c compartían el sueño de convertirse en mecánicos de excelencia.
Estaciono la moto, en el local que correspondía los vehículos de los departamentos que él habitaban; esperando por el asesor  que lo llevaría a su departamento, observo el camión de mudanzas y los encargados, descargar cosas enormes, sillones de cuero, una cama de dos plaza, lo que parecía la caja de un plasma enorme.  Subió  hasta su piso, donde se percato que la mudanza que  se llevaba a cabo, era  en el departamento de enfrente del suyo. Pensaba, que seguro era una nueva familia y con hijos insoportables, sin más que mirar saco las llaves de su pantalón y  abrió la puerta.
-          ¡ya regrese!- grita Lucas, mientras que caminaba hasta la cocina-. ¡Camila!
-          ¡Hermano te parece la hora que llegaste!- dice su hermana cruzando los brazos y saliendo de la cocina.
-          ¡Lo siento me quede dormido!- dice el juntado las manos.
-          ¡La próxima vez avísame que llegaras tarde¡
-           Cambiando de tema ¿ se muda alguien?
-          Parece que sí.
-          Pensé que nunca iba a volver hacer habitado ese departamento, desde que nos mudamos que siempre estuvo vacio.
-          Sí, ¿Quién lo habrá comprado?
-          No lo sé, capaz que vienen los  verdaderos dueños.
-          Espero, que no sea una familia numerosa.
-          ¿Quién sabe? Capaz que sea alguien importante, como un hombre bello y se enamore de mi.
-          Jajja de deja de soñar Camila, esas cosas solo suceden en las películas.
-          Pero, ¿Quién sabe? Capaz que sea tú verdadero amor.
-          No seas tan cursi.



Domingo 18:00 pm, Londres, Inglaterra.
-          ¡Hermana, no te vayas! – grita Ralph, mientras que abrasa a Paris en el aeropuerto, es el mas apegado a ella-. ¡vamos puedes estudiar en donde tú quieras!
-          Sé, que puedo estudiar donde quiera,  pero quiero demostrarle a todos y sobre todo a mi misma que puedo salir adelante sin la ayuda de ustedes o de mi apellido. Además, no te preocupes Ralph prometo venir seguido a verlos –dice Paris sonriendo.
-          ¿estás segura hija?- dice Frank mirando a su esposa y después a su hija.
-          ¡estoy segura pa!- corre hasta los brazo de él y le da un beso en el cachete, su madre Lucia también la abraza y larga varias lagrimas, indudablemente no quería separarse de su única hija mujer. Sus dos otros hermanos, estaban enojados por la decisión de Paris por eso no quisieron asistir a la despedida, cosa que hizo la sentir mal.
-          ¡toma! – exclamo su abuela María, dándole un sobre cuadrado.
-          ¿Qué es esto?
-          Es mi diario, de cuando iba a la secundaria te va ayudar a sobrevivir en esa escuela. Espero, que al primer problema no vengas llorando aquí Paris, prometiste muchas cosas  para ir a esa escuela, espero que la cumplas – su abuela María, se hacia la fuerte delante de su nieta, pero quería que se quedara con ella y la familia, pero, conocía muy bien a su nieta predilecta ella no iba regresar hasta que cumpliera su meta. Sabía que la escuela San Germán, en el área de Mecánica, era muy difícil para una mujer sola y encomendaba a su nieta a todos los ángeles.  Paris abrazo a su abuela, le agradeció el mensaje y continuo su despedida.
-          Tú bien sabe que no estoy de acuerdo con esto Paris – recrimino su abuela paterna-, pero cuídate mucho, yo te voy a extrañar mucho y ten en cuenta que te amo.
-          Yo también te Amo –abrasa a su abuela.
-          Espero, que te comportes como toda un D´Arc- expone Anthony-, ya que nuestro apellido es nuestra gloria. Me molesta, que vallas tan lejos por una carrera que bien la podrías hacer aquí…
-          Abuelo te adora- se lanzo tras el viejo ingles, que se mostraba dura, pero que amaba profundamente a su  nieta y que estaba muy preocupado por lo que la niña hiciera y él no estuviera para protegerla. Para, la familia D´Arc hoy no era un día feliz, sino que lo sentía como un velorio, temía por la seguridad de tesoro. A pesar de sus sentimientos, sabía que si no la dejaban partir la iban a perder para siempre.
-          “pasajeros del vuelo 456WRE- llamo una mujer por el altavoz- por favor arribar por la plataforma N°23, por favor…”
-          ¡Ese es mi vuelo!- exclamo Paris, miro a todos los la que la vinieron a despedir-. Bueno, es hora que me valla, no me extrañen mucho y no se preocupen tanto por mí, voy a estar de fabula. Cuiden a mis hermanos y dígales que cuando venga van hacer a los únicos que no les voy a traer nada. Piensen esto como un hasta luego y nos vemos dentro de poco.
Después de esto salió corriendo, para no ver las caras de preocupación de su familia, pero ella sabía que todo iba ir bien. Porque, tenía una gran familia esperándola y que la amaba mucho. Camino, entrego a una encargada su visa y pasaje, subió al avión, estaba en sector clase alta  una de las azafatas le ofreció un algo ella se negó, prefirió ponerse los auriculares de Iphon y escuchar músicas hasta poder dormirse, estaba muy cansada esa noche no había podido dormir.  Ya pasado, varios minutos sintió que el avión comenzó a moverse.





Domingo 20:00 pm, Claromecó, Argentina.
Lucas, había llegado temprano a su trabajo nocturno, de repartidor de pizzas, ahí lo esperaban sus mejores amigos y compañeros de escuela. Hoy era domingo, como ya habían pasado una semana de clases, había poco turistas y el negocios que en época de verano estaba completo, se veía bastante  deshabitado, por esa causa  los cuatros amigos estaban en el patio trasero fumando cigarrillo y comentado cosas de la vida.
-          Lucas, al final como se porto la vieja –comenta Alejandro.
-          Era vieja, pero tenía unas tetas del tamaño del planetario.
-          Jjajaj – rieron todos.
-          ¿Qué vas hacer te la vas a seguir culiando?- pregunta Matías
-          No, ya está. Solo fue por diversión.
-           Además, la escuela está llena de victimas nuevas - Facundo.
-          Si, las de primero se vienen cada vez más fuerte.
-          Hablando de eso- interviene Alejandro-, les conto Sonia, la preceptora, que paree que se anota una chica a nuestro curso.
-          ¿Dónde está?- dijo Facundo-, ya hace una semana que empezaron las clases y todavía no la he visto.
-          Seguro, se entero del pacto de “no mujeres” en mecánica y arrugo- comento Matías.
-          Me dijo, que ella no era de aquí y que ingresaba la segunda semana – dijo Alejandro.
-          Te cuenta muchas cosas- comenta Lucas-, no te estarás comiendo. Pero, sobre lo otro bien sabe que ninguna mujer de la zona se anotaría a mecánica. Adema, si quiere venir que venga, pero que se abstenga a las consecuencias.
-          Tienes mucha razón.
-          Espero, aunque sea tenga buen cuerpo.
-          Haber- dice Lucas-, si se anoto  aquí, físicamente debe ser fea, gorda o peor aun lesbiana.
-          ¡Oremos hermanos, hablado dios! – dijo Matías.
-          Jajjaja.
-          ¡ustedes bajos!- dijo el dueño de la pizzería- no piensan trabajar.
-          Ahí vamos jefe – dijo Facundo.
-          Lo único que espero- finalizando la conversación- que como venga se valla. Si tiene dos dedos de frente, esa mujer tiene que darse cuenta que la mecánica es cosa de hombre.

2 comentarios:

  1. esta muy bueno sigue escribiendo race revel away me encanto, Lucas trato muy mal a la pobre señora ajjaja pero que se le puede hacer, ah y son unos machistas nosotras podemos hacer cualquier cosa que nos propongamos y en nuestro honor va a estar París

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  2. Machistas jajajaaj me muero de la risa es que nosotros no queremos que unas manos tan delicadas se pongan hacer ese clase de trabajos pero esta muy bueno Revel voy a seguir leyendolo estoy en el trabajo jajajja y tengo pereza si supiera mi jefe lo que estoy haciendo me cuelga

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